La Clínica Veterinaria (Marroquina)

📍 Clínicas veterinarias en Madrid

8.0

La Clínica Veterinaria, ubicada en Madrid, destaca por la profesionalidad y el afecto que su equipo demuestra hacia los animales. Los profesionales combinan un profundo conocimiento técnico con una genuina vocación, asegurando una atención cercana y de calidad para cada mascota.

Se valora especialmente el compromiso y la sensibilidad en el trato, tanto con los pacientes animales como con sus familias. La clínica se esfuerza por ofrecer un servicio integral y empático, buscando siempre el bienestar óptimo de los animales bajo su cuidado.

Características y servicios de La Clínica Veterinaria (Marroquina)

Accesibilidad

  • Acceso para sillas de ruedas

Servicios

  • Aseos

Planificación

  • Se recomienda pedir cita

La Clínica Veterinaria (Marroquina) está en la posición 61 sobre 343 de Clínicas veterinarias en Madrid

Comentarios de clientes

★★★★★
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La Clínica Veterinaria (Marroquina) tiene una valoración de 4.4 sobre 5 basada en más de 663 opiniones en Google

Natalia Villalba

Buena atención, saber hacer y amor hacia los animales por parte de todos los profesionales. Amabilidad y buen trato. Ana tiene verdadera pasión por su trabajo y es un placer verla interactuar con mi gata; es todo ternura. Gracias por todo

Natalia Villalba ☆ 5/5
LAURA DORADO SÁNCHEZ -MIGALLON

Soy Laura, y me gustaría contestar a la respuesta de la clínica veterinaria del caso de Eko. Gracias por responder, pero nos sorprende leer en su contestación afirmaciones que no son ciertas y que, lamentablemente, vuelven a reflejar poca profesionalidad. Vuestra respuesta demuestra el nivel de ignorancia en el diagnóstico de Eko. Nunca tuvo incontinencia y tampoco perdidas de conciencia. Esto es lamentable. Vuestro "supuesto"compromiso como veterinarios como bien dices, dejó qué desear mucho antes de que Eko se quedara sin movilidad. Sus problemas empezaron antes de que la situación fuese avanzada como bien dices, y a pesar de eso nunca se realizaron pruebas diagnósticas ni se planteó una derivación a especialistas que pudieran aportar más información o tratamientos. Este vacío nos obligó a buscar por nuestra cuenta información y profesionales externos para poder dar un nombre a su enfermedad y atenderle como merecía. Cuando una familia tiene que hacer este esfuerzo sola, es porque no se le ha proporcionado la información necesaria desde la clínica. La propuesta de eutanasia se comunicó de forma poco cuidadosa, cuando Eko aún comía, bebía, mostraba interés por su entorno y tenía ganas de vivir. Una decisión tan delicada exige rigor, sensibilidad y respeto hacia la familia, algo que no sentimos en su clínica. En la última consulta, además, Víctor tuvo un gesto desagradable: nos sacó al pasillo con Eko, delante de otras personas, para "demostrarnos" su falta de movilidad y estabilidad, algo que ya sabíamos, ya que por eso acudíamos a la clínica. Nos obligó a soltarle de la correa, haciéndonos pasar un mal rato a nosotros y a nuestro perro. Según su criterio, la pérdida de movilidad y la disminución de sensibilidad en los esfínteres eran motivo suficiente para eutanasiar, sin tener en cuenta el estado anímico del perro. Eko nunca fue incontinente —como sí se llegó a afirmar en la clínica—, sino que empezó a tener pérdidas de orina por rebosamiento de la vejiga debido a la pérdida de sensibilidad, algo que requería ayuda específica y no significaba el final de su vida. En cuanto a la supuesta "pérdida de consciencia" que se ha mencionado, queremos aclarar que Eko tuvo un episodio puntual después de una sesión de acupuntura en el que estuvo muy cansado, tirado y sin apetito. Sin embargo, estos síntomas desaparecieron al día siguiente y en la consulta posterior —la misma en la que se nos propuso la eutanasia— Eko ya estaba comiendo y respondiendo con normalidad. Utilizar ese episodio aislado para justificar que la eutanasia era la única alternativa nos parece engañoso y poco profesional, porque no reflejaba su estado real ni su evolución posterior. Gracias a nuestra búsqueda encontramos los recursos que necesitaba: ruedines delanteros que le devolvieron movilidad y, sobre todo, calidad de vida. Eko disfrutó de casi un año más jugando, comiendo, cogiendo palos y mostrando ganas de vivir. Eso no fue gracias a la clínica, sino al esfuerzo de su familia y al apoyo externo que buscamos. La falta de movilidad o sensibilidad nunca debe ser una condena a muerte, ni para un animal ni para una persona, siempre que haya ganas de vivir. Para que todos los que lean esta reseña lo entiendan, en fotos se puede ver cómo estaba Eko después de esa última consulta en la clínica y cómo siguió su vida, cuando según su veterinario la única opción que barajaba era ir pensando una fecha para dormirle. Pese a sus limitaciones, Eko disfrutó de la verdadera calidad de vida que él aún tenía y que nosotros supimos darle. Finalmente, y a pesar de su pronóstico, Eko disfrutó de casi un año más junto a nosotros. Por ello, nuestra opinión sobre esta clínica cambió de forma radical y no la recomendamos. Desde luego, no es oro todo lo que reluce.

LAURA DORADO SÁNCHEZ -MIGALLON ☆ 1/5
Paula Hernández

Hemos ido a este veterinario desde que tenemos a las gatitas y no podríamos estar más contentos. Ana es una profesional excelente y siempre las trata con muchísimo amor. Siempre ha solucionado las cosas con paciencia y nos ha dedicado todo el tiempo que hemos necesitado en consulta. Las instalaciones me encantan, tienen una zona en el piso de arriba para que esperen los gatitos y así no estén tan estresados con los ruidos, una de nuestras gatitas es un poco miedosa así que se agradece. No cambiaríamos de veterinario por nada del mundo. Muchas gracias por atenderlas tan bien! 🐾🥰

Paula Hernández ☆ 5/5
Fátima

Lo que más me ha decepcionado de esta clínica ha sido la falta de empatía. Me fui con la sensación de que no se dedicó el tiempo necesario. Llegamos en un momento crítico y delicado y nos dieron expectativas muy negativas sin explicaciones ni alternativas claras. Tras consultar posteriormente con otra clínica, nos dimos cuenta que la valoración inicial no fue acertada.

Fátima ☆ 1/5
May Cch

Muchas gracias a Ana por haber hecho todo lo posible por nuestro gato Oli. Destaco su profesionalidad pero mas aún su empatía. La llamada tras dormir a Oli para interesarse por nosotros y darnos el pésame jamas se nos olvidará a pesar de que Oli ya no era paciente suyo.

May Cch ☆ 5/5
Adrii Estefany

Hoy he llamado para pedir cita con Ana, la veterinaria de mi gato, ya que tras su cirugía no estoy viendo ninguna mejoría. Sin embargo, la persona que me atendió por teléfono me trató de forma muy desagradable, levantándome la voz desde el primer minuto. Si Eva Fernández está teniendo un mal día, no es mi responsabilidad; aun así, no tiene por qué dirigirse a mí de manera despectiva ni mostrar esa falta de empatía, profesionalidad y con una gran prepotencia Además, me dijo que no tenía hueco, lo puedo entender pero no ha hecho ni el intento de hacer algo más por mi gato, algo que contrasta con otras ocasiones en las que me han atendido enseguida, me han buscado todos los huecos posibles y con mucha amabilidad o explicándome todo con claridad y calidez de una persona humana. Esta vez, la atención fue totalmente inadecuada y la actitud de esta persona desde el minuto que dijo "Hola" dejó mucho que desear. Estoy esperando la llamada de su responsable, porque no pienso permitir que me traten de esa manera, especialmente teniendo en cuenta todo el dinero que me dejo en esta clínica. Su veterinaria es Ana por tanto quiero que siga el caso de mi gato, pero estas actitudes de recepción de prepotencia y mala actitud no se deben de permitir, esque ya sabía que no me iban atender bien desde que Eva dijo la primera palabra, porque se nota cuando una persona no tiene ganas ni de trabajar. NUNCA HE RECIBIDO ESTE TRATO DE MARTA NI DE JUAN que son todo amor y respecto. Actualización: Agradezco la llamada de la responsable, que me escuchará y que al menos alguien se disculpe por la atención tan mala que he tenido.

Adrii Estefany ☆ 1/5
Eva Sulleiro Duarte

Llevo 4 meses asistiendo allí y estoy muy contenta. La veterinaria Ana es encantadora, se la ve amante de los gatos y que le gusta su trabajo y ha sabido dar con la enfermedad de mi gato y me inspira tranquilidad.

Eva Sulleiro Duarte ☆ 5/5

Información de La Clínica Veterinaria (Marroquina)

Dirección

La Clínica Veterinaria (Marroquina) se encuentra en C. de la Marroquina, 26, Moratalaz, 28030 Madrid

Teléfono

El teléfono de La Clínica Veterinaria (Marroquina) es 914 39 86 30

Página web

La página web de La Clínica Veterinaria (Marroquina) es: laclinicaveterinariarivas.com

Horario de atención

Lunes: 09:00–20:00
Martes: 09:00–20:00
Miércoles: 09:00–20:00
Jueves: 09:00–20:00
Viernes: 09:00–20:00
Sábado: 09:30–13:00
Domingo: Cerrado

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